Criterios de evaluación LOMLOE: qué son, ejemplos y cómo evaluarlos
Criterios de evaluación LOMLOE: qué son, ejemplos redactados, relación con competencias específicas y saberes básicos, y qué instrumentos usar para evaluarlos.
Los criterios de evaluación LOMLOE son los referentes que indican el grado de desarrollo de una competencia específica que debe alcanzar el alumnado en cada curso. No describen contenidos memorizables, sino desempeños observables: "qué es capaz de hacer el alumno con qué saberes y en qué contexto". Sustituyen a los antiguos estándares de aprendizaje evaluables, que eran más cerrados y cuantificables.
Si estás redactando tu programación didáctica o tu unidad didáctica y los criterios de evaluación te suenan a "otra cosa que copiar del decreto", este artículo es para ti: aquí los explico con ejemplos redactados, te muestro cómo encajan con las competencias específicas y los saberes básicos, y termino con una plantilla descargable para dejar de copiar y pegar.
¿Qué son los criterios de evaluación en la LOMLOE?
Cada área o materia de la LOMLOE se organiza en tres piezas que encajan entre sí: competencias específicas (los objetivos de aprendizaje de la materia, uno por curso o etapa), saberes básicos (los contenidos, organizados en bloques) y criterios de evaluación (el referente para comprobar en qué medida se ha alcanzado cada competencia específica).
Un criterio de evaluación no dice "el alumno conoce las causas de la Revolución Francesa". Dice algo más parecido a "analizar procesos históricos relevantes identificando sus causas y consecuencias, y contrastando distintas interpretaciones, mediante el uso de fuentes diversas". La diferencia no es cosmética: el segundo formato obliga a diseñar una tarea en la que el alumno analice, contraste y use fuentes, no solo a comprobar que recuerda un dato.
Legalmente, los criterios de evaluación aparecen en el Real Decreto de enseñanzas mínimas y se concretan después en el decreto curricular de cada comunidad autónoma, que puede matizar su redacción. Por eso la programación didáctica siempre debería partir del currículo autonómico vigente y no de una versión genérica o de un documento de otro curso, algo que desarrollamos en la guía sobre programación didáctica con IA y LOMLOE.
Criterios de evaluación, competencias específicas y saberes básicos: cómo encajan
La relación entre criterios de evaluación y competencias específicas es de uno-a-varios: cada competencia específica tiene asociados varios criterios de evaluación que la desarrollan desde distintos ángulos. Si la competencia específica es "comprender e interpretar textos escritos y audiovisuales aplicando estrategias de comprensión adecuadas a la tarea", los criterios de evaluación desglosan esa competencia en desempeños concretos y graduables: uno puede centrarse en identificar la idea principal y la estructura, otro en inferir información implícita, otro en valorar la fiabilidad de la fuente.
¿Y dónde entran los saberes básicos? Los saberes básicos son el material con el que se demuestra el criterio: no se evalúa un saber básico por sí mismo, sino el desempeño que lo moviliza. Un criterio de evaluación se observa cuando el alumno usa los saberes básicos de la unidad para resolver una tarea en contexto. La secuencia completa es: competencia clave → competencia específica → criterio de evaluación → saberes básicos. Te lo contamos con más detalle en el artículo sobre saberes básicos LOMLOE.
Esta estructura en cascada es la columna vertebral de todo el currículo LOMLOE. Cuando diseñas una situación de aprendizaje, en realidad estás creando el contexto en el que uno o varios criterios de evaluación se pueden observar de forma natural, no forzada. Si una tarea no permite observar ningún criterio, probablemente no está bien planteada desde el punto de vista competencial, por interesante que parezca.
Ejemplos de criterios de evaluación redactados
Para que veas la diferencia entre un criterio bien redactado y un listado de contenidos, aquí tienes tres ejemplos de referencia en distintas materias. Son redacciones orientativas, no citas textuales: cada comunidad concreta la redacción final en su decreto curricular, así que úsalos como patrón de forma, no como fuente normativa.
Lengua Castellana y Literatura, 2º ESO (comprensión escrita):
"Comprender e interpretar el sentido global, la estructura y la información relevante de textos escritos de cierta complejidad, aplicando estrategias de comprensión lectora y reconociendo la intención comunicativa del autor."
De este criterio se pueden derivar saberes básicos (tipos de texto, estructura textual, marcadores del discurso), una tarea (leer una noticia y una columna de opinión sobre el mismo hecho y comparar la intención comunicativa) y un instrumento de evaluación (rúbrica con indicadores como "identifica la idea principal", "distingue hecho de opinión", "justifica la intención del autor con evidencias del texto"). El criterio no es la tarea ni el instrumento: es el referente que ambos deben servir.
Matemáticas, 1º ESO (resolución de problemas):
"Resolver problemas de la vida cotidiana y de otras áreas de conocimiento aplicando estrategias de resolución diversas, representando los datos y verificando la coherencia de la solución obtenida."
Aquí los saberes básicos son los bloques de números, álgebra y medida; la tarea podría ser planificar un presupuesto de compra con datos reales; y el instrumento, una lista de cotejo que verifique si el alumno interpreta el enunciado, elige estrategia, opera y comprueba el resultado. Fíjate en que el criterio pide "verificar la coherencia", no solo "calcular": eso obliga a que la tarea incluya un paso de revisión.
Inglés, 4º ESO (producción oral):
"Producir textos orales breves y estructurados sobre temas cotidianos y de interés personal, aplicando estrategias de planificación y compensación y ajustándose al registro y la intención comunicativa."
El desempeño observable aquí es "producir y ajustarse al registro", no "conocer el vocabulario de los viajes". La tarea podría ser un diálogo o una presentación breve; la rúbrica, niveles de logro sobre fluidez, adecuación al registro y coherencia, con descriptores de conducta en cada nivel.
Los tres ejemplos comparten la misma anatomía: un verbo de acción (comprender, resolver, producir), un objeto de aprendizaje (textos, problemas, textos orales) y una condición de contexto (de cierta complejidad, de la vida cotidiana, ajustándose al registro). Si un criterio de tu decreto no tiene esos tres elementos, probablemente estás ante un contenido disfrazado de criterio.
El error más común: confundirlos con los estándares de aprendizaje
El error que más se repite en programaciones didácticas (y en muchas plantillas que siguen circulando desde 2020) es tratar los criterios de evaluación como si fueran los antiguos estándares de aprendizaje evaluables de la LOMCE. No lo son, y la diferencia importa:
| Estándares de aprendizaje (LOMCE) | Criterios de evaluación (LOMLOE) | |
|---|---|---|
| Naturaleza | Contenidos concretos y cerrados | Desempeños observables en contexto |
| Formulación | "El alumno conoce/identifica/enumera..." | "Analizar/producir/argumentar... aplicando..." |
| Relación con competencias | Indirecta, añadida a posteriori | Directa, cada uno desarrolla una competencia específica |
| Cantidad por curso | Muy numerosos y granulares | Más amplios, menos numerosos |
| Uso típico | Checklist de contenidos vistos | Referente para diseñar tareas e instrumentos |
Los estándares medían "lo visto"; los criterios miden "lo que el alumno sabe hacer con lo visto". Seguir redactando programaciones y rúbricas como si fueran estándares recicla el enfoque anterior con vocabulario nuevo, y eso se nota en inspección y en la coherencia interna del documento.
¿Cómo elegir el instrumento para un criterio de evaluación?
Un criterio de evaluación rara vez se puede calificar tal cual: es demasiado amplio para marcar una casilla de "sí/no". Si la tarea produce desempeños con distintos grados de calidad, descompón el criterio en indicadores y gradúalos con una rúbrica. Si solo necesitas verificar evidencias o pasos concretos, usa una lista de cotejo LOMLOE.
Para construir una rúbrica, sigue la guía práctica de rúbricas con IA. El proceso resumido:
- Parte del criterio de evaluación literal del decreto autonómico, no de una versión libre.
- Identifica 2-4 indicadores observables que, juntos, cubran el criterio completo.
- Redacta 4 niveles de logro por indicador, describiendo conductas, no adjetivos vagos.
- Verifica que la tarea diseñada permite observar realmente esos indicadores.
Un prompt que ayuda en el paso 2-3:
"Aquí tienes este criterio de evaluación de [materia, curso]: [pega el criterio literal]. Descompónlo en 3 indicadores observables y redacta 4 niveles de logro (inicial, en proceso, logrado, excelente) por indicador. Los descriptores deben describir conductas del alumno, sin adverbios vagos como 'adecuadamente' o 'correctamente'."
Aquí es donde una IA que conoce el currículo marca la diferencia frente a una genérica: MIA, el asistente de IA para docentes de noobe, ya trabaja sobre la LOMLOE y los currículos autonómicos, así que parte del criterio real de tu comunidad en lugar de inventar uno plausible pero no normativo. Y si además quieres que el alumno llegue a la tarea habiendo trabajado ese criterio de forma socrática, sin que le den la respuesta hecha, ZOE, el tutor de IA de noobe, guía sin dar las respuestas y trata los datos en la UE, lo que facilita usarlo con menores sin fricción de protección de datos.
Lo que la IA no decide por ti
La IA puede ayudarte a descomponer un criterio en indicadores, a redactar niveles de logro graduados o a comprobar que una tarea cubre el criterio completo. Lo que no puede decidir es qué criterios priorizar en tu programación ni dónde poner el listón de "logrado" para tu grupo real: eso sigue siendo, y debe seguir siendo, criterio docente. Usar herramientas como MIA para reducir el tiempo de redacción tiene sentido; delegar esa decisión, no.
Preguntas frecuentes sobre los criterios de evaluación LOMLOE
¿Qué son los criterios de evaluación de la LOMLOE?
Son los referentes que indican el grado de desarrollo de cada competencia específica que debe alcanzar el alumnado en un curso. Se redactan como desempeños observables en contexto y sustituyen a los antiguos estándares de aprendizaje evaluables de la LOMCE.
¿Cuál es la diferencia entre criterios de evaluación y estándares de aprendizaje?
Los estándares de la LOMCE medían contenidos concretos y cerrados ("el alumno conoce/identifica..."), mientras que los criterios LOMLOE describen desempeños en contexto ("analizar/producir/argumentar... aplicando...") y se relacionan directamente con una competencia específica.
¿Cómo se relacionan los criterios de evaluación con los saberes básicos?
Los saberes básicos son el material que el alumno moviliza para demostrar el criterio. No se evalúa el saber básico por sí mismo, sino el desempeño que lo usa en una tarea en contexto. La cadena completa es: competencia clave → competencia específica → criterio de evaluación → saberes básicos.
¿Dónde están publicados los criterios de evaluación de mi materia?
En el Real Decreto de enseñanzas mínimas de la etapa, concretados después en el decreto curricular de tu comunidad autónoma, que puede matizar su redacción. Tu programación debe partir siempre del currículo autonómico vigente.
¿Qué instrumento uso para evaluar un criterio de evaluación?
Depende del desempeño: si hay distintos grados de calidad, descompón el criterio en indicadores y usa una rúbrica; si solo necesitas verificar evidencias o pasos concretos, una lista de cotejo. El criterio es el referente; el instrumento, la herramienta para observarlo.
Si te ha servido este artículo, descarga la plantilla de criterios de evaluación LOMLOE: una hoja de trabajo para redactar, revisar y conectar cada criterio con su competencia específica y sus saberes básicos sin partir de cero. Descárgala gratis aquí.
¿Quieres ver cómo MIA trabaja con los criterios de evaluación de tu currículo autonómico en una clase real? Pide una clase en vivo y tráete la programación de una unidad concreta.
Preguntas frecuentes
¿Qué son los criterios de evaluación de la LOMLOE?
Son los referentes que indican el grado de desarrollo de cada competencia específica que debe alcanzar el alumnado en un curso. Se redactan como desempeños observables en contexto y sustituyen a los antiguos estándares de aprendizaje evaluables de la LOMCE.
¿Cuál es la diferencia entre criterios de evaluación y estándares de aprendizaje?
Los estándares de la LOMCE medían contenidos concretos y cerrados, mientras que los criterios LOMLOE describen desempeños observables en contexto y se relacionan directamente con una competencia específica.
¿Cómo se relacionan los criterios de evaluación con los saberes básicos?
Los saberes básicos son el material que el alumno moviliza para demostrar el criterio: no se evalúa el saber básico por sí mismo, sino el desempeño que lo usa en una tarea en contexto.
¿Dónde están publicados los criterios de evaluación de mi materia?
En el Real Decreto de enseñanzas mínimas de la etapa, concretados después en el decreto curricular de tu comunidad autónoma, que puede matizar su redacción. La programación debe partir siempre del currículo autonómico vigente.
¿Qué instrumento uso para evaluar un criterio de evaluación?
Depende del desempeño: si hay distintos grados de calidad, descompón el criterio en indicadores y usa una rúbrica; si solo necesitas verificar evidencias o pasos concretos, una lista de cotejo.