Elementos transversales LOMLOE: qué son y cómo integrarlos en tus clases

Qué son los elementos, contenidos, temas y competencias transversales de la LOMLOE, cuáles son y cómo integrarlos en tus clases por etapa y materia.

lomloeelementos-transversalescompetenciasdocentesEquipo Trébol IA10 min de lectura

Los elementos transversales son uno de esos términos que aparecen en todas las plantillas de programación, pero que casi nadie te explica en la práctica. Si has llegado hasta aquí es porque los has visto en tu programación didáctica, en las plantillas de situaciones de aprendizaje o en las conversaciones de claustro, y no terminas de tener claro qué son ni, sobre todo, cómo llevarlos al aula sin que sea un trabajo extra.

Vamos a resolverlo de una vez: qué son los elementos transversales de la LOMLOE, cómo se llaman (porque se llaman de varias formas: elementos, contenidos, temas o competencias transversales), cuáles son y cómo integrarlos en tus clases por etapa y materia sin añadir carga a tu programación.

Qué son los elementos transversales en la LOMLOE

Los elementos transversales son contenidos que no pertenecen a una materia concreta, sino que atraviesan todas ellas. No tienen horario propio, ni unidad didáctica propia, ni evaluación separada: se trabajan integrados en cualquier asignatura y en cualquier actividad del centro, desde Infantil hasta Bachillerato.

La idea es sencilla: hay aprendizajes tan importantes que no pueden quedarse encerrados en una sola materia. La comprensión lectora no es cosa solo de Lengua: se lee en Ciencias, en Historia y en Matemáticas. La competencia digital tampoco es del departamento de Informática: se usa en todas partes. Por eso el currículo los recoge como elementos transversales, para que estén presentes en todas las áreas y etapas y para que el centro los asuma como una línea compartida.

En la práctica eso significa dos cosas para ti. Primera: no tienes que crear actividades nuevas para "dar los transversales", porque se integran en lo que ya haces. Segunda: la mejor manera de demostrar que los trabajas es nombrarlos de forma explícita cuando planificas, aunque vayan dentro de una actividad que ya tenías pensada.

Cuáles son los elementos transversales

La lista habitual incluye estos bloques, que verás repetidos en casi todas las programaciones:

  • Comprensión lectora. Leer y entender lo que se lee, en cualquier materia y en cualquier soporte.
  • Expresión oral y escrita. Comunicarse con claridad, hablando y escribiendo, y adaptar el mensaje al contexto.
  • Comunicación audiovisual. Interpretar y producir mensajes en formatos visuales y audiovisuales: imágenes, vídeos, publicidad, redes sociales.
  • Competencia digital. Usar la tecnología de forma crítica, segura y responsable: buscar y evaluar información, crear contenido y cuidar los datos propios y ajenos.
  • Fomento del espíritu emprendedor. Iniciativa, creatividad, autonomía y capacidad para llevar una idea a la práctica.
  • Educación emocional y en valores. Reconocer y gestionar las emociones propias y ajenas, y actuar según valores como el respeto o la responsabilidad.
  • Igualdad entre hombres y mujeres. Prevenir los estereotipos de género y garantizar las mismas oportunidades para todo el alumnado.
  • Prevención de la violencia. Trabajar contra el acoso escolar y cualquier forma de maltrato, desde la convivencia y el respeto.
  • Desarrollo sostenible. Cuidar el medio ambiente y entender el impacto de nuestras decisiones sobre el planeta y sobre las generaciones futuras.

No hace falta trabajarlos todos en todas las unidades: cada unidad, proyecto o situación de aprendizaje puede priorizar dos o tres, y entre todas las materias del curso quedan cubiertos. Lo que importa es que el conjunto del centro los aborde de forma coherente, no que tú hagas todo en tu asignatura. Si en tu centro estáis revisando la convivencia, la plantilla de plan de convivencia con IA te puede ayudar a alinear esas medidas con el día a día del aula. Y si quieres repartirlos entre tus unidades sin olvidarte de ninguno, descarga el checklist de elementos transversales de la LOMLOE: un recurso imprimible para decidir qué transversales prioriza cada unidad y dejar constancia en tu programación.

Elementos, temas, contenidos y competencias transversales: la misma idea, cuatro nombres

Si has buscado en internet, habrás visto las cuatro expresiones: temas transversales, elementos transversales, contenidos transversales y competencias transversales. ¿Son cosas distintas? No: son cuatro formas de nombrar la misma idea, según el documento que leas.

"Temas transversales" es la expresión más antigua, la que se usaba antes de la LOMLOE. "Contenidos transversales" es su variante clásica, la que sigue apareciendo en muchos materiales y en los currículos autonómicos. "Elementos transversales" es la que usa la normativa actual para referirse a estos bloques de aprendizaje compartido. Y "competencias transversales" se emplea cuando se habla de ellos como capacidades que el alumnado desarrolla y transfiere de una materia a otra, es decir, cuando los miras desde el lado del perfil de salida y de la evaluación.

Dos confusiones más que conviene aclarar. Primera: los transversales no son lo mismo que los saberes básicos, que son los contenidos propios de tu materia. Segunda: los transversales no son las competencias clave, aunque trabajen en la misma dirección: cuando trabajas comprensión lectora alimentas la competencia en comunicación lingüística, y cuando trabajas desarrollo sostenible tocas la competencia ciudadana. La relación concreta con tu materia la verás en sus competencias específicas.

En resumen: si tu programación dice "temas transversales", "contenidos transversales", "elementos transversales" o "competencias transversales", está hablando de lo mismo. Usa el término que use tu plantilla y no pierdas tiempo con la diferencia.

Cómo integrarlos en tus clases sin más carga

Aquí va la parte práctica. La regla de oro: los transversales no se planifican aparte, se integran en lo que ya haces. Si añades una actividad nueva por cada transversal, acabarás con una programación imposible de llevar. Mejor así:

Conviértelos en rutinas. Una rutina de cinco minutos al empezar la clase —lectura silenciosa, una pregunta de debate, una entrada en el diario de aprendizaje— ya cubre comprensión lectora, expresión oral y educación emocional sin diseñar nada nuevo. Las rutinas no se planifican: se instalan y se repiten.

Apóyate en proyectos interdisciplinares. Cuando dos o tres materias se juntan en un proyecto —un huerto escolar, una campaña de concienciación, un podcast del centro—, los transversales se reparten solos: la sostenibilidad la trabaja Ciencias, la comunicación audiovisual la cubre Plástica y la expresión escrita la lleva Lengua. Repartidos entre varios, dejan de ser carga para uno solo.

Úsalos como hilo conductor de tus situaciones de aprendizaje. Es su lugar natural: eliges un reto real y los transversales aparecen como consecuencia, no como añadido. En la plantilla de situación de aprendizaje de la LOMLOE hay una sección específica para nombrarlos, precisamente para que no se te olviden al justificar tu programación. Y si necesitas ejemplos completos, en la guía de situaciones de aprendizaje con IA verás cómo diseñarlas con los transversales integrados en cada fase.

Nómbralos en tu programación. A veces el problema no es trabajarlos, sino demostrarlo. Cuando planifiques, dedica dos líneas a decir qué transversales aborda esa unidad y cómo: "comprensión lectora, a través del análisis del texto científico". Eso es lo que se mira en una revisión de la programación, y no cuesta nada. Si necesitas ubicar bien cada pieza del currículo, repasa los niveles de concreción curricular.

Ejemplos por etapa: de Infantil a Bachillerato

La integración cambia según la etapa, porque cambian las actividades del aula. Estos son ejemplos realistas de cómo quedan los transversales en cada una:

  • Educación Infantil. Los transversales se trabajan casi sin darse cuenta: la asamblea de la mañana trabaja expresión oral y educación emocional; recoger los rincones desarrolla autonomía y responsabilidad; los cuentos y juegos cooperativos abordan la igualdad y la prevención de la violencia; y el contacto con la naturaleza siembra el desarrollo sostenible. En Infantil la clave es nombrarlos en la programación de aula, porque la práctica ya los incluye.
  • Educación Primaria. La comprensión lectora se convierte en el transversal estrella: se lee en Ciencias, en Matemáticas (enunciados de problemas) y en Sociales, no solo en Lengua. Las exposiciones orales trabajan expresión oral y competencia digital; los proyectos de clase, el espíritu emprendedor; y el huerto escolar o el reciclaje, el desarrollo sostenible. Es la etapa ideal para rutinas como la lectura diaria silenciosa.
  • ESO. Aquí pesan la competencia digital y la prevención de la violencia, sobre todo por el uso de redes y el acoso. El análisis crítico de noticias y vídeos trabaja comprensión lectora y comunicación audiovisual; los debates y trabajos en equipo, expresión oral y educación en valores; y las campañas de concienciación del centro, la igualdad y el emprendimiento.
  • Bachillerato. Los transversales se orientan a la madurez académica y personal: la investigación con fuentes fiables trabaja comprensión lectora y competencia digital; los proyectos de emprendimiento, el espíritu emprendedor; y la argumentación en ensayos y presentaciones, la expresión oral y escrita. Es también el momento de conectar el desarrollo sostenible con la orientación académica y profesional.

¿Ves el patrón? Los transversales son los mismos en todas las etapas; lo que cambia es la actividad concreta en la que se integran. Si planificas por etapa, te resultará natural elegir los dos o tres que encajan con lo que ya haces.

Ejemplos por materia

Así se reparten los transversales en el día a día de cada asignatura:

  • Lengua y Literatura: comprensión lectora y expresión escrita casi por definición; y educación en valores cuando se trabaja un texto sobre igualdad o convivencia.
  • Matemáticas: espíritu emprendedor y autonomía en la resolución de problemas; y comprensión lectora al interpretar enunciados complejos, que es donde más se falla.
  • Ciencias: desarrollo sostenible y salud; y comunicación audiovisual al interpretar gráficos e infografías.
  • Educación Plástica y Visual: comunicación audiovisual de forma directa; y espíritu emprendedor cuando el alumnado diseña y defiende su propio proyecto visual.
  • Historia y Geografía: igualdad entre hombres y mujeres y prevención de la violencia al analizar cómo han cambiado las sociedades; y desarrollo sostenible al trabajar el territorio.
  • Educación Física: educación emocional, trabajo en equipo y respeto a las reglas; e igualdad cuando se evitan grupos segregados por género.
  • Tecnología e Informática: competencia digital en estado puro; y prevención de la violencia cuando se trabaja el ciberacoso y el uso seguro de las redes.

Preguntas frecuentes sobre los elementos transversales de la LOMLOE

¿Qué son los elementos transversales LOMLOE?

Son contenidos de aprendizaje que no pertenecen a una materia concreta, sino que atraviesan todo el currículo: comprensión lectora, competencia digital, igualdad, desarrollo sostenible, entre otros. Se trabajan integrados en todas las asignaturas y en todas las etapas, no en una asignatura propia ni con horario separado.

¿Temas, contenidos, elementos y competencias transversales son lo mismo?

Sí, en la práctica son la misma idea con cuatro nombres. "Temas transversales" es la expresión más antigua, "contenidos transversales" la variante clásica que aún usan muchos currículos, "elementos transversales" la que emplea la normativa actual y "competencias transversales" la que se usa cuando se habla de ellos como capacidades transferibles entre materias. Da igual cuál uses en tu programación: se refiere a lo mismo.

¿Qué son las competencias transversales?

Es la forma de llamar a los elementos transversales cuando se miran como capacidades que el alumnado desarrolla y transfiere entre materias: comunicarse, trabajar en equipo, usar la tecnología con criterio, aprender a aprender. No son un bloque distinto de la lista de elementos transversales; son los mismos aprendizajes vistos desde el perfil de salida y desde la evaluación de competencias.

¿Hay que evaluarlos?

Los elementos transversales no tienen una evaluación separada ni una calificación propia. Se trabajan dentro de las materias y su desarrollo se refleja en las competencias que sí se evalúan. Eso sí, conviene dejar constancia en la programación de qué transversales trabaja cada unidad y cómo, para justificar su presencia.

¿Cómo se integran en una situación de aprendizaje?

Se integran como hilo conductor, no como actividades añadidas. Al diseñar la situación, eliges uno o dos transversales que encajen con el reto planteado y los haces visibles en cada fase: en la presentación del reto, en las tareas y en la evaluación. Nombrarlos explícitamente es la clave para que queden registrados.

Si quieres verlo en una herramienta pensada para docentes, MIA genera la programación, las situaciones de aprendizaje y los transversales asociados en minutos, partiendo de tu currículo. Pide una demo y compruébalo con tu propia materia.

Preguntas frecuentes

¿Qué son los elementos transversales LOMLOE?

Son contenidos de aprendizaje que no pertenecen a una materia concreta, sino que atraviesan todo el currículo: comprensión lectora, competencia digital, igualdad, desarrollo sostenible, entre otros. Se trabajan integrados en todas las asignaturas y en todas las etapas, no en una asignatura propia ni con horario separado.

¿Temas, contenidos, elementos y competencias transversales son lo mismo?

Sí, en la práctica son la misma idea con cuatro nombres. "Temas transversales" es la expresión más antigua, "contenidos transversales" la variante clásica que aún usan muchos currículos, "elementos transversales" la que emplea la normativa actual y "competencias transversales" la que se usa cuando se habla de ellos como capacidades transferibles entre materias. Da igual cuál uses en tu programación: se refiere a lo mismo.

¿Qué son las competencias transversales?

Es la forma de llamar a los elementos transversales cuando se miran como capacidades que el alumnado desarrolla y transfiere entre materias: comunicarse, trabajar en equipo, usar la tecnología con criterio, aprender a aprender. No son un bloque distinto de la lista de elementos transversales; son los mismos aprendizajes vistos desde el perfil de salida y desde la evaluación de competencias.

¿Hay que evaluarlos?

Los elementos transversales no tienen una evaluación separada ni una calificación propia. Se trabajan dentro de las materias y su desarrollo se refleja en las competencias que sí se evalúan. Eso sí, conviene dejar constancia en la programación de qué transversales trabaja cada unidad y cómo, para justificar su presencia.

¿Cómo se integran en una situación de aprendizaje?

Se integran como hilo conductor, no como actividades añadidas. Al diseñar la situación, eliges uno o dos transversales que encajen con el reto planteado y los haces visibles en cada fase: en la presentación del reto, en las tareas y en la evaluación. Nombrarlos explícitamente es la clave para que queden registrados.

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